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Combinaciones indigestas
Ainhoa Azurmendik 2008-Urriak-24
La semana pasada asistí al I Congreso Internacional Deporte y Mujer organizado por la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. A lo largo de tres días se desarrolló un amplio programa con ponencias, comunicaciones y mesas redondas en las que pudimos contar con la participación de un gran número de deportistas de elite, campeonas del mundo y medallistas olímpicas.
A pesar de que en los últimos años se han organizado diversas jornadas, cursos y actividades sobre la relación de las mujeres con la actividad física y el deporte, desde que en 2001 se celebrara en Bilbao el Congreso Mujer y Deporte no se había organizado en España otro evento de estas características. Por tanto, mis expectativas y motivación por la asistencia a este Congreso eran altas. Sin embargo, he de reconocer que los contenidos abordados y las afirmaciones que escuchamos no han hecho sino incrementar mi convencimiento de que aún tenemos un largo camino por recorrer en esta materia.
En primer lugar, considero que en estos foros existe una gran confusión con respecto a la terminología tanto feminista como jurídica, utilizando indistintamente sexo y género, y manifestando la necesidad de "coeducar en igualdad de oportunidades". Pero quien dice igualdad de oportunidades dice igualdad a secas, igualdad de condiciones, igualdad de trato,… Así como el uso "inocente" del concepto discriminación positiva, un término que a juicio de Maggy Barrère, y que comparto absolutamente, no es apropiado.
En segundo lugar, salvo algunos casos que comentaré después, la perspectiva de género ha brillado por su ausencia en este Congreso, y por ende, se han reproducido constantemente (casi) todos los mitos y estereotipos existentes con respecto a la relación de las mujeres con la actividad física; es así hasta el punto de tener que escuchar que "a las mujeres no hay que ofrecerles el fútbol o la lucha canaria sino la gimnasia rítmica, modalidad en la que se relacionan a gusto y se desarrollan como mujeres"; o el hecho de que "muchas veces el problema para que las niñas no hagan gimnasia rítmica sean las madres y los padres porque no quieren que sus hijas entrenen durante tantas horas". Pienso que además de la falta de (in)formación sobre igualdad existe un gran problema de base sobre la educación física y el deporte, porque se está planteando que estas gimnastas tengan un volumen de trabajo exclusivamente orientado al rendimiento.
En tercer lugar, y no por ello menos desolador, las deportistas de elite. Casi siempre pienso que en estas jornadas es preferible contar con la participación de deportistas amateur que cada dos por tres topan con el "techo de cristal" y nunca pueden llegar a la cima. Porque a diferencia de muchas deportistas de alto rendimiento, éstas generalmente son más conscientes de los obstáculos y barreras que se encuentran en el camino, y aportan un punto de vista más real. Como dice Matilde Fontecha, muchas veces las deportistas de elite sufren el Síndrome de Estocolmo, están abducidas por el propio sistema deportivo masculinizado y están encantadas de la vida. En concreto, una windsurfista internacional aseguró no haberse sentido nunca discriminada, incluso afirmó que “eso” no ha existido. Sin embargo, contó que en los días en los que compiten mujeres y hombres, siempre se reservan las mejores condiciones metereológicas para los hombres y que los premios no están equiparados.
Y para recoger los aspectos positivos, por una parte, la profesora de derecho Diana Malo presentó un interesante análisis de la legislación española con respecto a la igualdad en el ámbito deportivo. Según Malo, la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres no ha previsto nada sobre las elecciones en las federaciones, y añade que la trampa de la interpretación puede surgir porque la administración no puede intervenir en el ámbito privado. Sin olvidar que las federaciones deportivas están cumpliendo con funciones delegadas de la Administración Pública, rompo una lanza en favor de la legislación de la CAE, en la que desde enero de 2008 contamos con una Orden de procesos electorales en federaciones que exige que las candidaturas cuenten con al menos un 40% de participantes de cada sexo. Veremos qué pasa.
Por otra parte, la periodista Cristina Gallo realizó un exhaustivo análisis de la prensa deportiva desde un punto de vista crítico, poniendo de manifiesto la desigualdad existente con respecto a las noticias sobre los logros deportivos de uno u otro sexo. Y como me gustó muchísimo su ponencia, me voy a leer su libro “Lágrimas por una medalla”.
En conclusión, considero que es necesario organizar este tipo de foros, pero asegurándose de que realmente van a servir para la reflexión, y sobre todo, para dar un paso más en la construcción de una sociedad más igualitaria.Post hau 2008-Urriak-24an 12:53:00etan sortua izan zen eta Emakumea eta kirola barruan kokaturik dago.
1 erantzun Combinaciones indigestasri:
Ana Txurruka esaten du:
2008-Azaroak-03 11:02:00 etanhola guapa!!!! Entiendo tu frustación cuando en jornadas con sólo poner la palabra "mujer" ya creen que están haciendo igualdad.... Hay veces que reproducen la ideología patriarcal más rancia... hace poco me pasó algo así.... "Mujer y empresa" nadie habló del género, excepto para decir que no sabían lo que era... las empresarias nunca se habían sentido discriminadas, a pesar de que alguna de ellas había dejado su vida por ir detrás de su maridito por un trabajo que había encontrado en otra ciudad..... Otra de ellas era la jefa de una clínica de cirugía destroestética.... maja qué mala leche se me puso!!!! Cómo se aprovechan de la "moda de la igualdad" para hacer la misma porquería que llevan haciendo mucho tiempo!!!!! Muxux guapa y a seguir peleando y reflexionando. Ana Txurruka
