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¡Federaciones del mundo, uníos!
Juanma Muruak 2008-Apirilak-24
Las políticas de innovación en el deporte están viviendo un momento de auge. Tanto el sector público como privado han visto en el ámbito deportivo un magnífico campo de pruebas para aplicar nuevos desarrollos y un sector con una enorme capacidad de mejora si se le aplica una correcta política centrada en la innovación, tanto tecnológica como social.
El año 2004 en el País Vasco se creó la red Sportis, una red que “…nace por la necesidad de generar y desarrollar servicios específicos (tecnología y sociedad) que satisfagan las necesidades y expectativas de las administraciones, organizaciones y sociedad entorno al deporte, al objeto de que estas den respuesta y satisfacción a las demandas del mercado”.
A nadie se le escapa la importancia que tiene la innovación en todos los ámbitos de actividad. De hecho, desde el Gobierno Vasco recientemente se ha puesto en marcha la estrategia Euskadi+innova “con el fin de elevar la productividad de las organizaciones y la calidad de vida de los ciudadanos”. Es obvio que el deporte no es un área ajena a todo este proceso de desarrollo e innovación.
Si bien parece que alcanzar una definición convincente acerca de en qué consiste la innovación social está resultando más complicado de lo que a priori podría pensarse, las cosas que estoy leyendo en los blogs de algunas personas participantes en esta definición me hace sentir optimista acerca del proyecto.
Otra cuestión es la tendencia habitual, que no es el caso de las personas antes citadas, de limitar la innovación a aspectos tecnológicos y hablar de innovación social como una aplicación social de dicha innovación tecnológica. La innovación social puede basarse o no en desarrollo tecnológico. Como ejemplo me centraré en el caso de las Federaciones Deportivas.
El modelo de Federaciones Deportivas es un modelo claramente obsoleto, basado en un sistema deportivo de hace décadas cuando el número de practicantes era muy inferior al actual y la complejidad organizativa era mucho más reducida. En la actualidad las exigencias tanto económicas, organizativas, de formación de las personas y de capacidad de adaptación a una demanda deportiva cada vez más exigente y variable, hacen que el modelo federativo de “funciones públicas delegadas”, en el que la Administración delega algunas tareas que son competencia suya en las federaciones, se muestra cada vez más ineficaz. En una frase, es más caro y problemático para la Administración delegar esas funciones que realizarlas ella misma o contratarlas por concurso público al sector privado o a la Federación que sí sea eficiente.
Un ejemplo de esto que digo los tenemos cerca y tengo la suerte de haber vivido desde dentro ambos casos: La Liga de Empresas de Pelota Mano (LEP.m) y la Asociación de Clubes de Traineras (ACT). En el primer caso las empresas de pelota han decidido organizar sus campeonatos fuera de la tutela de la federación. En el segundo han sido los clubes de remo los que han puesto en marcha una asociación externa a la federación que se responsabiliza de la coordinación de las regatas y de la explotación económica del producto Liga.
Ambos casos tienen un punto de partida común, una reflexión realizada a partir de una pregunta simple pero que pone el dedo en la llaga ¿para qué me sirve la federación en mi actividad? La pregunta es dura, pero es una pregunta que toda organización debe hacerse con más frecuencia de lo que creemos: ¿para qué estoy aquí? ¿qué ofrezco a mis clientes para que no se vayan? En estos casos ambas federaciones (pelota y remo) no se hicieron la pregunta a tiempo, o si se la hicieron no fueron capaces de responderla correctamente o adaptarse a la respuesta. Resultadoen ambos casos: los clientes se fueron.
Estos son casos aislados podrá pensar alguien. Sí, lo son… ¡de momento! Que nadie se duerma, todas las federaciones están bajo esta amenaza. Todas las organizaciones pueden perder sus clientes. Aunque estas organizaciones se encuentren en una situación de monopolio, como es el caso de las Federaciones en su modalidad, siempre puede romperse este monopolio, la competencia puede surgir tanto desde fuera (viene una empresa y ofrece una organización mejor que la propia federación), como desde dentro (los clubes o deportistas se organización para poner en marcha otra asociación que mejore la calidad de los servicios de la federación)
Es el momento de innovar en las federaciones. Es el momento de revisar su papel en el entramado deportivo. Es el momento de replantearse si se dirigen al mercado adecuado. Es el momento de pensar si no existe otro tipo de clientes aparte de los habituales (edad veterana, deporte menos competitivo, etc.) Es el momento de cooperar entre federaciones para ahorrar costes. De trabajar conjuntamente para que cuando una persona quiera dejar una disciplina deportiva poder facilitarle el paso a otra y viceversa.
¡Federaciones del mundo, uníos!... pero para innovar y liderar el proceso de cambio, no sólo para protestar de que las cosas están cambiando.Post hau 2008-Apirilak-24an 11:21:00etan sortua izan zen eta Kirola eta gizartea barruan kokaturik dago.
4 erantzun ¡Federaciones del mundo, uníos!ri:
zirko esaten du:
2008-Apirilak-24 23:14:00 etanla federacion de basket creo que entra en los eficaces y dudo mucho que "sea más caro y problemático para la Administración delegar esas funciones que realizarlas ella misma o contratarlas por concurso público al sector privado". Pero un poco de aire fresco (sin ser pesado con eso de la innovación) es necesario y pasa por intentar responder a las preguntas planteadas (¿para qué me sirve la federación en mi actividad? ¿para qué estoy aquí? ¿qué ofrezco a mis clientes para que no se vayan?) y replantearse la oferta
Juanma Murua esaten du:
2008-Apirilak-25 08:46:00 etanNo estoy de seguro de a qué federación de basket te refieres, si a la guipuzcoana, vasca, aragonesa o argentina. En caso de que sea la guipuzcoana puedo decirte que sí considero que sea una de las que mejor funcionan en su gestión. Por otra parte, respecto a lo de que sea más caro. El modelo de funciones delegadas sí lo es y es un problema común a la mayoría de las Administraciones Públicas responsables del deporte en diferentes ámbitos geográficos. Es un modelo (y digo el modelo, no una federación concreta) incapaz de generar economías de escala, con una gran cantidad de recursos insuficientemente aprovechados y que podrían compartirse entre las diferentes federaciones. Un cambio de modelo hacia una centralización de servicios podría permitir una importante reducción de costes. Con esto no pongo en duda la utilidad de las federaciones, lo que sí pongo en duda es que la propia evolución del deporte y la falta de reflexiones a largo plazo está dejando a muchas federaciones descolocadas. Un último comentario. Otro grave problema que tenemos en Euskadi (y sigo pensando que escribes desde aquí) es el modelo de descentralización federativa. Actualmente existen más de 200 federaciones deportivas, más o menos 50 por territorio y 50 vascas. Esta dispersión aumenta la necesidad de recursos para mantener tal cantidad de estructuras, aumenta la cantidad de recursos ociosos no compartidos entre federaciones, ya no similares, iguales. Es cierto que esto es debido al propio modelo de organización político-administrativa de Euskadi, pero independientemente de la causa, el efecto sigue siendo una alta ineficiencia.
zz esaten du:
2008-Apirilak-25 14:57:00 etanNo cabe que igual que hablamos de federaciones podríamos hablar de clubes deportivos atomizados, uno para cada modalidad y pueblo, a veces hasta barrio (como el fútbol de Irún). Incluso en clubes polideportivos cada modalidad va, generalmente, a su rollo. Seguro que la centralización de recursos aumenta la eficacia, permite la especialización (personas dedicadas a funciones concretas, contabilidad, marketing...), etc... ¿pero la creatividad? ¿no disminuiría?. En el Bidasoaldea los clubes de baloncesto y balonmano se fusionarón en torno a clubes de "élite". Tras varias tempordas tras aquellas fusiones no se puede afirmar que estos deportes tengan mejor salud ahora que antes.Sin duda se pueden compartir recursos, buscar la economia de escala, pero manteniendo los motores... Por otra parte, desde mi desconocimiento ¿cual es el modelo de funciones delegadas? ¿porque afirmas que es más caro?.
Juanma Murua esaten du:
2008-Apirilak-28 10:40:00 etanEl problema de los clubes atomizados es similar con una diferencia, los clubes son entidades independientes que no cumplen funciones públicas (de la Administración, porque socialmente sí que cumplen unas funciones esenciales). Si un club va mal y tiene un nivel de gastos superior a los ingresos que genera, alcanzando una situación insostenible puede cerrar y punto (Tampoco quiero pasarme de radical, quiero decir que no tiene más consecuencias que la desaparición de la organización, según el tipo de club puede ser más o menos trágico en función de la labor social que realice)
Respecto a la creatividad, no es correcto pensar que una centralización de funciones básicas como las administrativas, la gestión conjunta de algunos servicios o el compartir espacios físicos vaya en detrimento de la creatividad. La creatividad se basa en las personas (menos mal) y aligerar estructuras no significa necesariamente reducir la capacidad de representación o de impulso que deben tener las federaciones.
A lo práctico, el hecho de que varias federaciones compartan estructuras no significa que no existan sus correspondientes directivas propias, presidentes/as o direcciones técnicas. Ahí está el reto, en rediseñar un modelo de federación que cumpla su función primordial que es el impulso a su modalidad pero reducir el coste que supone mantener estrcuturas ineficientes. Esta reducción de costes de las ineficiencias podría suponer un mayor dinero dedicado a otras cuestiones más "deportivas".
Respecto al modelo de funciones delegadas. las federaciones son entidades privadas que cumplen funciones públicas delegadas. Esto es, son entidades privadas en las que la Administración correspondientes ha delegado una serie de funciones que le deberíasn corresponder a dicha Administración. Algunas funciones que la Administración ha delegado en las federaciones son:
- La calificación, ordenación y autorización de las competiciones oficiales.
- La emisión y tramitación de las licencias federativas.
- La prevención, control y sanción de la violencia en la práctica del deporte. -La prevención, control y sanción del dopaje.
- La aprobación de sus estatutos y reglamentos.
-...Estas funciones (y más) que corresponden a la Administración pública competente se delegan en las Federaciones que se responsabilizan de su cumplimiento. A cambio la Administración paga a las federaciones por llevarlas a cabo. Como decía, dada la altísima dispersión de recursos que supone contar con tantas estructuras el coste de pagar podría ser inferior si se llevasen a cabo con un sistema más centralizado.
De todos modos me gustaría dejar claro que no estoy en contra de las federaciones, ni mucho menos, son fundamentales en el entramado deportivo. Lo que sí considero necesario es realizar una revisión de su papel, de fortalecer aquellas áreas en las que su capacidad creativa y de impulso a su modalidad es mayor (la deportiva fundamentalmente) y reducir aquellas otras en las que el coste es superior a otras opciones (administrativa)
