Ainhoa Azurmendi(e)k 2007-Uztailak-13

La ley y la trampa, dos amigas inseparables. Obviar lo evidente es una conducta muy recurrente cuando se trata de beneficiar nuestros intereses particulares, tanto, que la federación sudafricana de rugby ha clasificado de negro al jugador Luke Watson para poder convocarle a la selección del país. Una noticia que sin duda, profundiza heridas aún abiertas.
A pesar de que oficialmente no existen cuotas para jugar en el equipo nacional, parece ser que extraoficialmente sí existen baremos sobre el número mínimo de negros que deben ser alineados en la selección nacional, medidas que tratan de compensar las injusticias causadas por el apartheid años atrás. ¿Es acción positiva?, ¿es dicriminación?
No hay un status quo sobre la utilización de estos términos-mecanismos, ni si quiera en la definición de los mismos. Para quien tenga interés en profundizar en esta cuestión, recomiendo la lectura de este artículo de Maggy Barrère, sin duda, un documento que ayuda a su comprensión.
En algunos contextos se pueden considerar medidas provisionales para corregir situaciones de discriminación, no obstante, hay momentos en los que el remedio puede convertirse en enfermedad, aunque depende de quien la diagnostique, se convierte en plaga o en virus mortal. El Tribunal Supremo de Estados Unidos acaba de eliminar el principio de discriminación positiva en las escuelas, pero la decisión parece haber sido tan controvertida como hace medio siglo, cuando a la inversa, se aprobó la aplicación de la medida para favorecer el acceso a la educación de la población negra; cinco votos a favor, cuatro en contra.
Indudablemente, un tema complicado de abordar. Quien lo tenga claro, que tire la primera piedra.
Post hau Kirola eta gizartea barruan kokaturik dago.