Avento Aholkularitza

idazten duguna - Emakumea eta kirola

Copiar por copiar

Ainhoa Azurmendi(e)k 2009-Urtarrilak-16
Comparte esto: Facebook Twitter Menéame Imprimir

No entiendo la manía que tenemos de copiar todas las costumbres estadounidenses. Hace tiempo que la Liga ACB, al igual que la NBA, cuenta con animadoras para sus partidos, pero nunca me hubiera esperado que el balonmano, sea en la Liga ASOBAL, sea en el Campeonato Mundial que se está disputando en estos momentos, se subiese al tren y montase la misma parafernalia. Me resulta horroroso ver que en los tiempos muertos y en los descansos de los partidos suene la música y aparezca un grupo de mujeres a “entretener” al personal.

Porque si por un momento pensamos acerca de la función de las “animadoras”, en principio entiendo que se refiere a entretener al público en los momentos en los que el juego se interrumpe. Pero ¿qué necesidad hay de entretener a ese público?, ¿que no se vaya? Si ha pagado una entrada para ver un partido de baloncesto o balonmano, dudo que abandone el recinto así como así (más teniendo en cuenta que el resultado final es mucho más variable que por ejemplo, en el fútbol). Y si permanece en el recinto, probablemente aprovechará ese momento para ir al baño, comprar un refresco o mirar el teléfono móvil, hacer una llamada… Luego, si a pesar de estas posibles opciones se considera que hay gente a la que haya que entretener, me parecería mucho más provechoso e interesante, por ejemplo, bajar a la pista a un grupo de niñas y niños y “echar unos tiros o unas canastas”. O incluso organizar algún juego.

Mientras algunas investigaciones concluyen que las mujeres estamos irrumpiendo en el ámbito deportivo también como espectadoras, proliferan castings para bailar como animadora, o peor, ser modelo-recogepelotas (encima sin tu momento de gloria y protagonismo) en un partido de tenis. O sea, que si acudimos como público somos una fuente de ingresos para las empresas organizadoras, sin embargo, no parece que sea un dato a tener en cuenta a la hora de “adornar” el evento. Y no estoy hablando sobre orientación sexual. Sino, que pregunten a Media Markt por qué en el Mundial de Fútbol montó una campaña de marketing para vender televisores de plasma a las mujeres.

Me parecería mucho más original inventarse un número para cada partido, sin necesidad de acudir a estereotipos, destapes y bailes sexys. Hasta en Italia han cambiado el formato: un grupo de monjas baila en partidos de baloncesto y discotecas para captar fieles. Ale, que tomen nota los partidos políticos, marcas publicitarias y religiones, porque el deporte hace tiempo que se convirtió en el fenómeno de mayor repercusión social. Y si tiene toque americano, mejor.

Post hau Emakumea eta kirola barruan kokaturik dago.
Comparte esto: Facebook Twitter Menéame Imprimir

BULETINA

SARE SOZIALAK

KONTAKTUA