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El fútbol es otra historia
23-Enero-2007 por Ainhoa Azurmendi
Una verdad como una casa. Más o menos nos hemos acostumbrado a su omnipresencia y sus escandalosas cifras numéricas, pero a pesar de todo, una nunca deja de sorprenderse con ciertas situaciones que, por si se me había ocurrido pensar que formaban parte del pasado, me hacen ver que aún están al orden del día.
Resulta que en un club de fútbol que conozco “de vista”, el equipo masculino de máxima categoría es el regional preferente que juega a nivel territorial. Pero las raíces de lo que otrora significó el club y su máximo equipo han debido de calar fuerte, porque existen ciertos privilegios que si no supiera el nombre creería que se refieren al Real Madrid. Los señoriítos llegan al vestuario y encuentran toda su ropita (tanto de entrenamiento como de juego) limpita y dobladita. Las chicas senior de ese club, que también juegan a nivel territorial y a quienes también les lavan el nicky y el jersey (pero sólo en los partidos), disponen únicamente de 11 sudaderas a repartir entre el equipo titular, que una vez que comienza el encuentro se los pasan a las del banquillo. Y es que no está la cosa como para tener 22 sudaderas de algodón…
En las instalaciones donde entrena este club, chicas y chicos usan vestuarios diferentes que están conectados por las duchas. Las chicas deben esperar a que se duchen los chicos o si no, terminar el entrenamiento un cuarto de hora antes para dejar libres las duchas para los señoriítos.
Las chicas sólo entrenan un día en el campo principal (1 de 3), el resto lo hacen en un pequeño campo sin redes y una luz tenue. Cuando juegan en casa, las chicas SIEMPRE juegan los domingos por la mañana, dado que los sábados están reservados para el preferente, para el nacional (juvenil masculino) o para el fútbol 7.
Todo esto me hace pensar en que estas chicas están verdaderamente motivadas y aman este deporte, o bien toman esa situación como “normal”, cuestión que me parecería sumamente preocupante. Quiero decir que, una cosa es que el equipo de máxima categoría de un club tenga “ciertos” privilegios sobre el resto, pero que un equipo masculino que juega a nivel de Gipuzkoa esté tan por encima de su “homónimo” femenino en el club y que manifieste ciertas características propias del fútbol profesional es otra muy diferente. Para cualquier deportista con licencia federada en alguna otra modalidad esto resulta insultante.
Pero al final pasamos página y pensamos… “el fútbol es otra historia”.
Este Post fue creado el 23-Enero-2007 a las 18:14:00 y está fijado dentro de
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