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Padre-Madre y deportista ¿profesional?
17-Marzo-2008 por Ainhoa Azurmendi
Intentar conciliar la vida personal y profesional ha sido una combinación letal para las mujeres. Hoy en día aún son ellas quienes deciden reducir sus jornadas laborales (no en vano son quienes cobran sueldos más bajos en la mayor parte de los casos) o incluso abandonar su actividad laboral para dedicarse al cuidado de la prole. Asimismo, la baja por maternidad sigue siendo un asunto de mujeres. ¿Es una elección personal o aún pesan los estereotipos sociales sobre las malas madres?, ¿Y qué pasa con los padres que quieren ejercer su derecho a la paternidad desde el mismo instante del nacimiento de su bebé?
Al parecer, no es habitual que este tipo de debates inunden el ámbito deportivo, no obstante, Xabi Alonso, como si del primer futbolista profesional en ser padre se tratara, ha abierto una brecha. Quizás la diferencia resida en el nivel de competición en el que se encuentra el equipo, o bien, en que no es habitual que un futbolista anteponga cuestiones familiares a las profesionales.
El torbellino de opiniones no se ha hecho esperar en boca de la comunidad científica futbolística: desde poner en tela de juicio la profesionalidad del futbolista, a condicionar el ejercicio de este derecho al nivel del sueldo (contra más dinero, menos derecho); y los argumentos, determinantes: “no se puede tener todo en esta vida”.
También es habitual oír afirmaciones, siempre unidas al rendimiento, sobre la falta de concentración que producen ciertos aspectos de la vida personal de los futbolistas; se consideran máquinas de rendimiento (deportivo, económico y social) antes que seres humanos. Por otra parte, creo que es un gran problema considerar imprescindible a una persona en un ámbito en el que el trabajo en equipo es más importante que el individual. Independientemente de esto, son casos que deberían contemplarse en el contrato de trabajo.
Es la diferencia con las mujeres, porque lo normal es que las mujeres que practican deporte abandonen la actividad deportiva cuando se acerca la maternidad, “es su prioridad vital”. Y como son excepciones, el propio sistema apenas contempla la posibilidad de que las deportistas profesionales sean madres y se reincorporen a la actividad deportiva de rendimiento. Algunos ejemplos en este sentido son el recientemente aprobado Convenio Colectivo del Baloncesto Femenino, en el que no se habla expresamente de esta cuestión, o algunos casos de deportistas que en su día tuvieron que “optar” por ser madres o jugadoras. También es verdad que habría que tener en cuenta muchos otros factores como los posibles constantes cambios de club y la duración de la temporada deportiva o de la vida deportiva. Pero esta es harina de otro costal.
Los derechos de paternidad de los deportistas profesionales, y de las mujeres, en medida que éstas puedan ser profesionales de este ámbito, será un tema que tendrán que afrontar las autoridades y empresas vinculadas al mundo del deporte.
De todas formas, no quisiera finalizar el texto sin tratar de romper algunos mitos existentes sobre las limitaciones del cuerpo de las madres, porque existen numerosos casos de deportistas que se reincorporan perfectamente al deporte de rendimiento tras su maternidad, como por ejemplo, Esme López, jugadora de balonmano, la nadadora Nina Zhivanevskaya, la piragüista Josefa Idem o la plusmarquista mundial Paula Radcliffe.Este Post fue creado el 17-Marzo-2008 a las 10:46:00 y está fijado dentro de Mujer y deporte, Deporte y sociedad
3 respuestas a Padre-Madre y deportista ¿profesional?:
Ainhoa Azurmendi dice:
17-Marzo-2008 a las 16:57:00Quizás en el texto me ha faltado hablar explícitamente de la necesidad de que los hombres también se impliquen en el cuidado de hijas e hijos, no sólo como derecho sino como obligación. La corresponsabilidad de la vida familiar y laboral no es un tema que atañe sólo a las mujeres, y es necesario que existan medidas que impulsen la conciliación así como la sensibilización de la sociedad. Por eso pienso que el deporte es un ámbito en el que también se producirán cambios en este sentido.
Itziar Alonso-Arbiol dice:
18-Marzo-2008 a las 18:12:00Si a los/as deportistas profesionales se le exige una serie de obligaciones laborales que incluyen, entre otras, un horario laboral que les desestructura el fin de semana, también se les debe reconocer una serie de derechos. La paternidad, al igual que la maternidad, debe ser un derecho fundamental de todo trabajador, gane 700 euros o 7 millones al mes. Me parece que ya iba siendo hora de que algún hombre se planteara esta disyuntiva porque los deportistas profesionales, y especialmente los futbolistas, constituyen un modelo de referencia obligada en nuestra sociedad. Admiramos a aquellos/as que por su condición física-psicológica-técnica son capaces de hacer algo bello que la mayoría de nosotros/as no podemos hacer, pero yo personalmente me niego a admirar a quienes manifiestan actitudes o comportamientos viles, poco saludables, antiéticos, discriminatorios, violentos, absurdos... y prefiero a aquellos/as deportistas que manifiestan su grandeza sin renunciar a su humanidad. Son especiales (y no dioses/as) porque hacen algo difícil, maravilloso, bello, complicado, pero no nos empeñemos en quitarles su humanidad, por mucho dinero que gane alguno/a... Al periodista que se mofaba de Henry por echar de menos a su hija, le alejaba de sus hijos/as una temporadilla. A ver que tal le sentaba...
Maitane Urbieta dice:
27-Marzo-2008 a las 10:34:00Gracias por el artículo Ainhoa. Es un tema super interesante. En relación a lo de Xabi Alonso, se ha hecho mucho hincapié en su salario y sobre las renuncias que ello implica. Este argumento se utiliza mucho también en las empresas, donde hay quienes comentan que los directivos no pueden cogerse los 13 días de baja de paternidad porque están a otro nivel. Yo creo que es justo lo contrario. Los hombres que son referentes, sea en el campo que sea, tienen que romper con el modelo imperante, y ser modelo de corresponsabilidad. Y es que mientras no haya igualdad en las casas, no habrá igualdad en la sociedad. El problema es que muchos hombres piensan que la baja de paternidad son vacaciones, y quienes la cogen saben que ¡nada más lejos de la realidad!
