02-Junio-2010 por Ainhoa Azurmendi

El pasado mes tuve la oportunidad de asistir a la 5º Conferencia Mundial Mujer y Deporte que durante los días 20-23 de mayo se celebró en Sydney, Australia. Esta Conferencia se celebra cada cuatro años desde 1994, año en que tuvo lugar la aprobación de la Declaración de Brighton. El principal objetivo de este documento es impulsar el desarrollo de una cultura deportiva que permita y valore la plena participación de las mujeres en todos los ámbitos del deporte.
Uno de los cinco subtemas en los que se ha dividido el programa de esta 5º Conferencia, Deporte y Cambio Social, ha contado con numerosas aportaciones internacionales sobre investigaciones y programas que se están llevando a cabo para aumentar la presencia de mujeres en órganos de dirección y decisión en el ámbito del deporte. En el Forum específicamente dedicado al liderazgo de las mujeres en el deporte, realicé una presentación oral sobre los resultados obtenidos en una investigación que realizamos en colaboración con Itziar Alonso (UPV/EHU) e Isabel Cuadrado (Universidad de Almería) sobre “Mujeres en puestos de dirección: el caso de las presidentas de federaciones y clubes de la CAV”, un análisis cualitativo llevado a cabo a través de entrevistas en profundidad a mujeres que ostentaban en 2008 el cargo de presidencia en algunas federaciones y clubes deportivos de la Comunidad Autónoma Vasca.
A nivel internacional existen numerosas iniciativas orientadas a profundizar en el conocimiento de las barreras existentes para que las mujeres alcancen cotas de poder en el ámbito deportivo, así como programas de intervención destinados a superar dichas barreras y facilitar el acceso de las mujeres a puestos de decisión. Amanda Bennett, Presidenta del European Women and Sport (Grupo Europeo Mujer y Deporte), Asesora de igualdad y Directora de Políticas de la UK’s High Performance Sports Agency (Agencia para el Deporte de Alto Rendimiento del Reino Unido) presentó un programa que han llevado a cabo durante tres años centrado en el desarrollo de aptitudes de las mujeres para ejercer el liderazgo en organizaciones deportivas. Ahora el objetivo es que este programa se desarrolle también en Federaciones Deportivas Europeas.
Australia, Nueva Zelanda y Túnez son también un ejemplo de los países que están trabajando sobre esta cuestión, investigando y estableciendo medidas que favorezcan la incorporación de las mujeres a los órganos de decisión del ámbito deportivo. Sin embargo, debo reconocer que en mayor o menor medida los problemas que se presentan en el camino no varían demasiado de un país a otro. Por un lado, en los casos en los que las organizaciones deportivas se sustentan en el voluntariado no hay presencia de mujeres porque los horarios de funcionamiento coinciden con las ocupaciones familiares y del hogar -aún son las mujeres quienes principalmente se ocupan de estas tareas-, y por otro, siendo el ámbito deportivo un ámbito tan androcéntrico y masculinizado, generalmente no se ofrecen a las mujeres aquellos puestos de decisión que implican un buen salario y una considerable repercusión social.
Por otra parte, a pesar de que la formación me parece algo básico, tengo dudas sobre si el planteamiento en este caso deba ser proporcionar a las mujeres aptitudes o recursos para ser buenas dirigentes. Kate Ellis, la Ministra Federal para el Deporte en Australia, en la Ceremonia Inaugural de la Conferencia comentó que actualmente hay un elenco de mujeres sobradamente preparadas para ser dirigentes, sin embargo, no se les brindan oportunidades y las organizaciones deportivas “enmascaran” esta situación afirmando que no hay mujeres aptas para esos puestos. Ante esta situación, el Gobierno Australiano va a crear una base de datos de mujeres cualificadas para dirigir organizaciones deportivas.
Y es que creo que el problema va más allá del carácter, las habilidades, los conocimientos y las aptitudes; también es una cuestión de estructuras y de funcionamiento. Pienso que en muchos casos las federaciones deportivas son organizaciones con una gran necesidad de modernización y replanteamiento de sus funciones y servicios, así como de cambio de actitudes que les proporcione una mayor proyección social.
De todos modos, algo que me llama mucho la atención del panorama internacional es la cantidad de organismos, recursos (materiales, humanos y económicos) y programas existentes con objeto de impulsar la participación de las mujeres, no sólo en los puestos de decisión, sino en todos los niveles del ámbito deportivo: la Comisión Mujer y Deporte del Comité Olímpico Internacional y sus respectivas Comisiones de Mujer y Deporte de cada país, Women’s Sport and Fitness Foundation de Inglaterra, Canadian Association for the Advancement of Women and Sport and Physical Activity de Canadá, Muslim Women Sports Foundation, etc.
Women in managing positions: the case of female presidents in Basque sport organisations and clubs
(Mujeres en puestos de dirección: el caso de las presidentas de federaciones y clubes de la CAV).
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