02-Marzo-2007 por Ainhoa Azurmendi

Al igual que el resto de grandes premios de tenis internacionales, Winbledom ha equiparado los premios de mujeres y hombres. Según el mítico John McEnroe, “esto debería servir de ejemplo al resto de la sociedad”. De eso se trata.
No obstante, hay opiniones para todos los gustos, y la noticia no ha tardado en levantar ampollas. ¿Acaso significa arrebatar algo a los tenistas masculinos? Puestos a cuestionar, barra libre: que si “¿por qué el balón es más pequeño?”, que “¿por qué la red de voleibol se baja?”, que si ¿por qué las pruebas de educación física no son las mismas? Lo que no entiendo es por qué nadie se queja de que los tiros de los pantalones de las chicas sean más bajos o que las sisas de las mangas sean más cortas. ¿Más cortas que qué? Por cierto, la red de voleibol más bien se sube que bajar.
Cuando alguien lleva una mochila llena de piedras que le impide moverse y desarrollarse libremente y con soltura, no puede tener las mismas oportunidades que el resto de llegar en primer lugar a la cima de la montaña. Pero claro, para eso cualquiera tiene respuesta: “eso era antes” o “estamos hablando de espectáculo y no de educación”,… Ya, ya.
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